La perfidia y el ASCO se están extendiendo, con carácter ecuménico si siguiera la cosa así, por la degradada Iglesia.
Espantosa cacería, al vuelo de, cada vez más, ángeles depredados por los mismos que les dan consejos sobre cómo tienen que mover las alas y que, truncado su vuelo, han de vivir para siempre arrastrados por
la rabia y la inmundicia.
¡Jesús, qué problemón tan tremendo, se le plantea a tu Don de Clemencia!
@doctorpoeta