No cabe duda que la excesiva acritud, así como las "explosiones" dialécticas en los intercambios parlamentarios, exteriorizan un estado de excitación neurótica.cuya causa, entre otras, radicaría en una preocupación excesiva ante una flagrante e incómoda contingencia#doctorpoeta
— Antonio Carlos Rodríguez Armenteros, (@Acnogal32Carlos) March 22, 2024