Yacer, por puro instinto, no es encuentro; es ser cómplices, por ridículos momentos.
He sufrido compartido,
un brusco espasmo
que, al distar de placentero,
no he quedado en absoluto
desahogado.
Sin dulzura, el devaneo
provoca hastío,
sensación de estar vacío
y también, nudos de asco.
Me abalanzo, con premura,
hacia el lavabo,
a enjuagarme el, disoluto,
desencanto…
@doctorpoeta