DESESPERA EL CUERPO; ANIMA EL ALMA
Tengo claro que la vida espiritual alimenta al alma, parte esencial de la dualidad. y pone de manifiesto que envejecer no implica solo involución del cuerpo, parte física de la dualidad, sino que fomenta la seguridad de una vida duradera, yo diría que perdurable e inmensamente feliz .
El físico es apabullante por caduco, casi tanto como «el usar y tirar». La esencia es sana, incólume y no precisa pasar la I.T.V.
¡Lástima de los desalmados!
@doctorpoeta