Levanto mis ojos
y por su alcance de anhelo,
avistando,
desde el valle hasta tu alcor,
vuela mi asomo a tu sueño,
cuando acaman los trigales,
con la brisa y la besana,
antes de salir el sol
¿Te suplicará mi amor,
mirando fijo a tu cara
como observan los «esclavos»
el ademán de su amada,
diciendo que sí o que no?
@doctorpoeta