Formar parte de la «masa amorfa» es vivir con la personalidad confiscada; la añagaza clientelar de los «lindos» desalmados es lo que se lleva ahora, aunque van a fracasar porque la gente no es tonta y estudia para aprobar
Formar parte de la «masa amorfa» es vivir con la personalidad confiscada; la añagaza clientelar de los «lindos» desalmados es lo que se lleva ahora, aunque van a fracasar porque la gente no es tonta y estudia para aprobar