DE SOPETÓN

¡Ah del tiempo!

Se cruzaron las miradas, por la calle principal;

las retinas suspiraron y la concordia surgió.

(Corazón con corazón)

Nunca olvidaré tu imagen, pizpireta, joven, bella,

que atizaba, llamaradas, nada más verte pasar,

dulce amor que nació en la primavera, decorado

por tu aroma,

suave néctar que dejabas al pasar…

Llegué a casa.

Recluido, en mi perversa soledad, mi madre se preocupaba

por mi extraño ensimismar.

Soliloquios me inventaba y algún poema empezaba, para nunca

terminar.

Ya solo pensaba en ti y una idea, perseverante, me gritaba:

¡Es amor, tu enfermedad!

¡Hoy es mi esposa: tres luceros, cuatro nietos y soñar hasta

el final, mucho más que yo esperaba!

@doctorpoeta

Doctor Poeta

Compromiso esencial

La poesía como moneda de cambio

Sensibilizado con quienes más sufren el hambre y la injusticia — especialmente los niños y niñas del Tercer Mundo —, doctorpoeta ofrece su obra a cambio de un donativo libre y voluntario.

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