O«NI LA MADRE QUE LA PARIÓ»

Desde la endorfínica afabilidad (la boca «hecha  agua») a la adrenérgica visceralidad (la halitosis repulsiva)

Desde el «como Dios manda» al «como mandan mis cojons».

Desde el objetivo edificante del interés por la cultura, al pasotismo radical, secuela de una intencionada toxicidad epistemológica y política.

Desde la formalidad de un sistema educativo para ser algo (poco, mucho, regular…) a la irracionalidad de un coladero, para no ser nada.

En definitiva, desde el «merecer para llegar» al ¿»para qué mover los pies, si el futuro es retozar» y además subvencionado?

¡Jóvenes, adolescentes, por Dios! ¿No lo veis claro?

Un fuerte abrazo, doctorpoeta. 

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.