PARA «CAGARSE EN SUS MUERTOS»
Entre las secuelas más comunes del abuso sexual en menores se barajan:
Los tremendos trastornos de la conducta alimentaria, anorexia y bulimia; el trastorno llamado “desafiante-oposición”, un infierno en la relación con su entorno; el sentido de culpabilidad secundario al batacazo a la inocencia; las dramáticas fobias; la depresión y tendencia al suicidio; el veneno de la drogadicción; la masturbación reactiva y compulsiva; las alteraciones del sueño, el fracaso escolar, las “entretenidas” promiscuidad sexual y prostitución; las paranoias agresivas; las frecuentes infecciones urinarias y dolor al orinar; los sangrados vaginal y rectal; lafalta de control en la emisión de orina y heces…
¿Puede optar al perdón la canallada? ¿Quién repara? ¿Cómo se repara? ¿Cuándo se repara?
Perdón por la «licencia» pero habría que empezar por eso con tantos hijos de puta; luego el juicio y el bla, bla, bla.
@doctorpoeta