A MIS CUATRO NIETOS
En mi época de niño, ya soñaba con volar
y me imaginaba el mundo, contemplado desde allá.
Envidiaba a cualquier ángel, cuando quería aterrizar
y a los pájaros errantes; mucho más, a los pensantes
que lo hicieron realidad, pero a prueba de percances.
Quise, la suerte, probar construyéndome un ingenio
para, por aire, volar y por mar, hacer cruceros.
No paro de itinerar por esos mundos de Dios:
maquina mi libertad, con mi aparato de ensueño,
pero he de repostar y gastar mucho dinero
que, en los sueños y hasta ahora, en todo lo que yo viajé,
me gasté ni un solo euro, pues fueron «gratis total».
@doctorpoeta