Las secuelas de las decisiones, tomadas por un administrador belitre, nunca van a recaer sobre Dios, la Patria o el Rey; somos los administrados los únicos agraviados; se admiten quejas y reclamaciones, que serán atendidas, como siempre, por el "maestro armero" #doctorpoeta
— Antonio Carlos Rodríguez Armenteros, (@Acnogal32Carlos) March 5, 2024