En sueño Rem, soñé con el bisturí que suele extirpar la gangrena del mundo y preparé el campo quirúrgico con precisas coordenadas.
Me aliviaron, de la horrible frustración, las caricias de mi nieto que me despertaba para iniciar nuestro agradable paseo matutino justo, en el momento en el que me desesperaba, con la tardanza del cirujano.
@doctorpoeta