Nadie, tras su último adiós, puede ansiar resucitar. Reanimar respiración, tras el silencio abismal no está en manos del azar, ni del cielo, ¡vive Dios! No es posible el aforar, cuando no se afora nada, ni sonreír de alegría, ni sonrisa simulada,…
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Umbral y silencio
Duelo, ausencia y lo que queda cuando se apaga la luz — Elegía y ausencia