DECADENCIA
Yacer, porque es «normal», no es asentimiento; es complicidad alevosa. He sufrido, compartido, un brusco espasmo, que, al distar de placentero, no he quedado, en absoluto, desahogado. Sin dulzura, el «himeneo», provoca hastío, sensación de estar vacío y, también, nudos de asco.…
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