CADA CUÁL CON SU GENOMA
«EL UNO POR LA OTRA, LA CASA BARRIDA» El hombre, por instinto genético, aspira al ideal absoluto de la supremacía; actúa con obstinación. La mujer, genéticamente, goza del poder de discriminación: Previa deliberación (base de la democracia) elige el ideal, en función…
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