También en verano, no todos serán días de sol y la lluvia, tras su ausencia, se pudiera desear.
No todos serán días felices; aparecerá infelicidad que servirá de acicate para, el placer, rescatar; o pudiera ser que no.
También se han de aceptar los distintos panoramas: Hay montañas y planicies; arenales, matorral, arboledas y herbazal.
Para vivir sin despecho, aceptar lo natural y esperar ante lo incierto, infunden tranquilidad.
Muy difícil es la homeostasis en cuestión de migración y todos lo pasamos mal (se entiende la mayoría) Su tierra, su felicidad, es necesario «abonar», que soñar allá querrían, La unidad de acción conjunta, por quienes tienen poder, no puede ser disoluta; que ordenen la ejecución y sea grata la noticia. ¡Pronto el tiempo nos dirá que también es inversión y la Tierra «estallará» de ilusión y mucha dicha!
@doctorpoeta