Cabe en mi alma tu mano
dispuesta a tocar mis sueños
desde tu cuerpo lejano.
Trae mi libro de entonces,
lleno de ilusión y versos
y en el rem superficial,
poemas de amor y paz,
a recitar te dispones…
Sin embargo me despierto
y duermes, tan hondo y salaz
que, aunque caído en el suelo,
la emoción me hace llorar
con sus hojas ya, en silencio,
después de hacerlas hablar.
#doctorpoeta