UNO DE ENERO
¡FELIZ DESORDEN! En la orgásmica del alba, con la luna ocultando su pudor, veo a Dios, allende mi despertar. Me pregunta complaciente, con toda cordialidad: ¡Hola, mi amigo! ¿qué tal? Le responde mi sonrisa pilla y franca… Doy un salto, me levanto…
Leer escrito