FRENTE AL SEXO DE «AHIJAERA», O DE PAJAR, QUE ES «REÍR POR NO LLORAR», ES NECESARIO AFINAR.
El intercambio sexual tiene el interés biológico de dar respuesta fisiológica a estímulos mentales, emocionales y físicos. Pero lo sexual debe aportar a los practicantes mucho más que la importante función biológica porque también incorpora, a su práctica, aventura, misterio, fantasía, emoción, espontaneidad, improvisación. El lenguaje trasciende a las palabras; la increíble retórica del silencio y el, prácticamente constante, ritual exclamativo hacen que el idioma sea, del todo, prescindible.
No deben nunca interferir atavismos, temores o reservas en el excelso momento donde alma y cuerpo gozan y si los hubiera, es muy importante imponer razonamiento.
doctorpoeta