Porque no se trata, en absoluto, de una telepatía afectiva, de un lance de persuasión, de un fenómeno hipnótico o de una ilusión sofrológica, sino de una vivencia común, espontánea, no tramada y nunca, programada de antemano. El «nosotros» debe surgir cuando los que se aman, enlazados, vibren al unísono con la sublime armonía de sentir que se ecerca el ideal.
@doctorpoeta