COMO LA VIDA MISMA
De Rossini, el “Dúo de Gatos”,
esta mañana escuchaba
y al correr me deleitaba
con contraalto y soprano.
Enfrascado en la romanza,
quedé absorto y mentecato;
de perro, pisé en el barro,
pastosa caca mojada.
Al resbalar, mi zapato
agua sucia salpicaba;
del blootoh, huyeron los gatos
y al mutis, las dos sopranos;
Mas, de aquello saqué agrado:
Tantos “tacos” escapaban,
de mi alma en arrebato,
que quedó purificada,
para seguir albergando:
El flujo de mis pasiones,
la ilusión de mis anhelos,
el alcance de mis sueños
y un imán hacia el bel canto.
#doctorpoeta