
Señorías:
En mi nombre, y en el de quienes ya estamos de vuelta, les ruego, encarecidamente, que faciliten ser felices a quienes van a recoger el testigo de nuestra existencia. No se vislumbra firmeza en el pulso, acierto en las decisiones y previsión del medio y largo plazo.
Que nuestro temor de calamidad para la descendencia, sea infundado y encuentre expedito el camino hacia las oportunidades; en verdad, luchar en la vida merece la pena.
Entonces, DESCANSAR EN PAZ, dejaría de ser un epitafio convencional, para simbolizar el destino de un adiós agradecido.
Un respetuoso saludo.
doctorpoeta.