Cuando la alondra,
al nido, vuelve
y a tu oído llega
el piar de alborozo…
Cuando tus niñas, en sombra,
reaccionan
al jardín radiante;
al oler el efluvio,
de la flor que se abre…
Y tu tacto,
esculpiendo belleza,
va elevando a tu mente,
con finura y destreza,
facciones, placeres,
las artes, la ciencias…
Cuando ves con el braille,
mi lluvia de estrellas,
mis sueños y anhelos;
mis rimas, mis versos,
y contemplas mi paisaje…
Si tu lengua,
con bellas palabras,
recuerda los valles, los montes,
la luna y sus fases
y respondes con besos
a un amor, insaciable …
Cuando sabes
del inmenso azul del cielo
por los trinos de jilguero
y en tu playa,
al rozarte la brisa,
tu piel localiza
donde está tu atalaya,
y te acerca, en velero…
Cuando el rayo,
que rompe mi alma,
no intimida tu calma
y lo tienes,
como trueno y aguacero…
¡La ceguera es mía, compañero!
doctorpoeta
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