«Dad y se os dará», nos auguró Dios, aun sabiendo de antemano que en las campañas electorales nadie promete, dar tanto, como el que no tiene intención de cumplir.
«Dad y se os dará», nos auguró Dios, aun sabiendo de antemano que en las campañas electorales nadie promete, dar tanto, como el que no tiene intención de cumplir.