SE «LIÓ» EL APUNTADOR
¿Hay actores, con el don que nos demuestre,
que, actuando por la vida, salen a escena
y entienden
pros y contras, que aparecen, estando el telón
arriba?
Una vez sube el telón,
todos los focos se encienden
con sus luces de colores, que en los sueños
predominan
y al despertar permanecen, aunque el apagón exista.
El elenco se interpela dónde respirar mejor,
para el mito de la acción;
y no sólo el que respira aire puro necesita, pues
las moles de renombre, concitadoras de amor,
como Sol, Luna y estrellas y, la más bella
entre ellas,
que es la que brilla mejor,
precisan licitación, para adquirir la cesión del
argumento de amor.
Y en las escenas de mar, ora brisa, ora ciclón,
el osado marinero quiere, el arcano, aclarar.
Porque existe confusión;
va a la línea Inmensidad, donde, allá, nadie
llegó, aunque en versos siempre está…
¡Se oyen sirenas cantar, cuando
se baja el telón,
y, sin obra a licitar, se les dio adjudicación!
¡Un aplauso, por favor!
#doctorpoeta.