¿LINCES?
La economía global se maquinó con el espurio objetivo de obligar a consumir las producciones exclusivas de los lobbys, en aras del crecimiento exponencial de resultados. El rechazo al “sistema” va apareciendo, a manera de boomerang, por el que el arrojo monopolista del suministro retorna con vigor en forma de protesta; el consumidor, que no es lelo, exige, muchas veces con ansiedad, la posibilidad de elegir en una competencia libre, racional, abierta y aséptica.
#doctorpoeta