EL MANDAMIENTO FRUGAL. (ANALIZANDO EL OCTAVO)
Porque lo real puede ser inverosímil y lo verosímil irreal, no me llega claridad y casi siempre han llegado las mentiras más infames; puede que también verdades, pero, en vista del percal, no creerlas es lo normal ; cada tris hago un intento, «sin tenerlas muy conmigo», de alumbrarme alguna luz, pero las sombras me invaden.
¿Cuántas veces me pregunto por qué, el ente que fui yo, es ahora por gravamen, un guiñapo por erial? No me encuentro, ni lo espero, y resbala la pregunta por la sima incontestable.
Mis recelos lanzo al aire: ¿Dominado el orbe está, por alcistas «intrigantes»? ¿Y si ello se afirmara, resarcirse es la cuestión? Para empezar a apostar, cribad los tubos de ensayo de residuos infectantes y que, alguien, nunca más, se utilice como hámster; lo mejor, después vendrá, cuando todos se percaten. ¡Que la cosa está muy mal!
#doctorpoeta.