Es, muy lógico, pensar que en la fecha electoral se pudiera «validar» un ignominioso plan. Es, de lógica, temer que alguien quisiera «asestar», un capcioso pucherazo, al recuento del papel. ¿Será jornada ejemplar? ¡Es ilógico, pensar!
Es, muy lógico, pensar que en la fecha electoral se pudiera «validar» un ignominioso plan. Es, de lógica, temer que alguien quisiera «asestar», un capcioso pucherazo, al recuento del papel. ¿Será jornada ejemplar? ¡Es ilógico, pensar!