¡EVITEMOS EL SINDROME DEL NIÑO SACUDIDO!
Se da siempre, en menores de 3 años y de ellos, con más frecuencia en menores de 12 meses. La sacudida, es un movimiento brusco, inesperado por el propio niño, por el que su cabeza, sufre, vaivenes violentos, como respuesta de la ira del progenitor-«cuidador», casi siempre ebrio y/o drogado, generalmente «incomodado» por su llanto frecuente.
Se describen, como consecuencia de estas peligrosas prácticas, casos de hemorragias y hematomas intracraneales, así como hemorragias en la retina, con posibilidad de secuelas neurológicas y visuales, de carácter irreversible. ¡Un pasón!
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