DEMOCRACIA DE «BOQUILLA” Y HACER DIGERIBLE LA «AGENDA», ES EL OBJETIVO
Con la pseudopolítica, los partidos degeneran a lobbies, o super-empresas, cuyo organigrama se ha desvinculado de todo tipo de matiz ideológico. Catalogar y lo que es peor, echar en la cara eso de “fachas”, «nazis», “rojos”, etc. entre sus respectivos seguidores, utilizados como monosabios o tontos útiles, sería la «aplicación» de un rebuscado ingenio social, financiado por la clase gestora. Mantener una descarada bipolaridad no es más que una maniobra, con vistas a la división, al sufragio y al logro de representación que, aunque minoritaria, sea susceptible de componendas postelectorales y acceder al poder al dictado de la logia y a mi parecer, también con intriga mafiosa. El pandemonio interesa; es el «cuando peor, mejor».
#doctorpoeta