Despierto, muy temprano, a tu ladrido,
que quiere ver peinada mi alegría
y cuando llega el alba y viene el día,
me invitas a tu diario recorrido.
Yo te cuido, perro mío, un ser distinto
y tú me cuidas, porque sigo siendo el mismo.
Necesito, con fervor, tu compañía
y si, ahora no me ladras, pareciera despertarme sin sentido.
Por ser un perro fiel, valiente y presto,
es, del todo, indispensable tu presencia
y te escribo, agradecido, este soneto.
Es mi humilde homenaje a tu presencia
y no hay duda que estarás siempre conmigo…
¡Buen amigo que, temprano, me despierta!
#doctorpoeta