INGENIERÍA SOCIAL
Para tener derecho al voto creo que debería exigirse un mínimo de lucidez. Sin razonamiento no puede haber convicción, con lo que se facilitaría elevar el buenismo y otras engañifas, a categoría. Es la forma de azuzar a los menos lúcidos, para entrar al trapo del «sí bwana», cuando lo razonable habría de ser el «no Pepito», De hecho hay evidencia de ser utilizado, este «modus operandi», en pleno día y con jeta de corindón».
La personalidad se hace añicos, de manera ladina, por los «seductores martillazos del esnobismo» (Fenómeno psicológico de la llamada Ventana de Overton, o el «donde va Vicente) utilizada como truco, para fomentar el clientelismo de las campañas electorales y para presentar, o hacer hacer creer que es buena, u óptima, la nefasta acción política, en general, culpando con descaro al que nada tiene que ver)
@doctorpoeta