PRESUNCIÓN DE INOCENCIA, AUN
Yo, en caso de ser expresidente del gobierno de España (gracias a Dios no lo soy) e investigado por presuntos cargos judiciales, que pudieran resultar gravísimos y en el supuesto de crerme inocente, creo que optaría por defenderme con una estrategia totalmente distinta a la escogida. Ante todo, no dejaría dar prioridad al paso del tiempo, sino que me habrían faltado palabras y minutos para dar una explicación contundente, rápida y concisa. Tendría meridianamente claro que EVITARÍA APOSTARME A LA SOMBRA DEL PROCESO, para coger el asta y enarbolar la bandera del rigor de mis coartadas. Supongo que, de no hacerlo así, se despertarían muchas dudas sobre la limpieza de los actos juzgados.
Más cagadas, como la de las joyas, creo que otorgan, mogollón de prevalencia, a lo espurio. También rezaré para que no parezca tan «blanco y en botella» como muchos aseguran y exista una, funcional y no arbitraria, válvula de escape. La prescripción no debería aplicar «masaje» alguno sobre la ética y sobre la estética del proceso.
@doctorpoeta