Y a mi edad, que ya es penosa,
tiemblo por la ingravidez.
No hay sueños ni ensoñaciones
en la precoz somnolencia,
mucho antes de las tres.
Tampoco tendré en la siesta…
¡Imaginad si me acuestan alrededor
de las diez!
Que algún rato dure el sueño
y que el esfínter esté bien
y realice sus funciones.
¡Con vehemencia rezaré!
@doctorpoeta