LOS DOS, MEJOR QUE UNO
Sígueme cerquita,
impúlsate conmigo,
porque es cuesta, la vida;
tiras de mí, de tí tiro, enlazados, despacito;
sin trabas, sin pesadillas,
sin rencores o suplicios;
es, de amores, cielo raso,
el camino recorrido,
y ya, cerca de la cumbre,
parece poco visible;
¿está pelado, el destino?
¿lo ha cubierto alguna nube?
Creo yo, que está expedito;
¿O vemos sin acomodo,
con los ojos deslumbrados,
de mezclar tu ser al mío,
tantos años, los tres hijos
y cuatro nietos benditos?
Ascendemos, sin reparos;
con anhelos y sonrisas;
llevo pluma; tú, tu lira
y los kleenex para el llanto
pues, tras volcar de la cima,
hay que bajar cuesta abajo…
¡Y la artrosis es «asesina»!
€doctorpoeta