ALMUÑECAR
Hay captura de sardinas, cerca del mar de Alboran;
Neptuno, tras perjurar, lanza el tridente con ira.
Pero oteando la costa,
avistando el barco huido,
algo deslumbra sus ojos,
por San Cristóbal, ve un brillo.
Bajo el humo, viva plata,
joyas de escama y aletas; engarzadas por las cañas,
en las ascuas, se calientan.
Brisa que enjuga el sudor,
bajo sombreros de paja,
torsos de bronce color,
los Piliquis que se afanan:
Con los platos, fría cerveza;
doña Josefa reclama:
¡tres espetos, dos de gambas!…
barra y mesas atestadas.
Se estremece la deidad
y en su cara ya hay sonrisas;
¡que no hay, en la cristiandad,
sardinas, que estén más ricas!
@doctorpoeta