Siento miedo
y me lleva a suplicarte.
Mi mirada se pierde
hacia el consuelo;
¿dónde estás,
que tu cuerpo ya no siento?
Puede ser,
se haya ocultado en mi recelo.
Mi vacío, nada, se llena
con mi anhelo
y mis manos se pierden
de encontrarte.
Tu desdén fue violento
en la quimera…
Y, ya, despierto,
mis caricias, con tus besos,
se reencuentran.
@doctorpoeta