ES DIFÍCIL CAMINAR AL GRITO DE LOS CUATREROS
El mundo sigue su curso y nos arrastra, lejos de la vigilia y lejos de los sueños. El tiempo nos encadena, poco o mucho y nos roba lo esencial. También, liberados, perdemos el hilo de todas, y cada una, de las cosas principales.
¡Contra ello hay que luchar!
¿Dónde se busca el amor? El amor, más cotidiano,
es difícil encontrar;
se evoca como un misterio.
Avanza la humanidad,
pero hay indiferencia en la forma de avanzar,
descarta la acción conjunta
Cada cuál va acelerado y surge la contradicción;
La actividad se acelera;
todos cabalgamos juntos,
a la voz de los cuatreros, primados por su patrón,
todos, con la lengua fuera,
muy expuesto el corazón,
nos exigen más altura
y velocidad de acción…
¡Atención: más arriba, vive Dios; más deprisa, por favor!
El cansancio se incrementa; peor, para amar mejor;
cardíaca es la insuficiencia.
¿Llegaremos al amor? Al amor más cotidiano
Es misterio y no hay razón para tocar con la mano.
¡Avancemos todos juntos; tracemos la carretera!
¿Dialogando a su manera, hablan con el corazón?
Es un pronto, misterioso, decir que avanzamos juntos,
con aires de indiferencia y por distinta dirección.
Queda mucho por hacer; completemos el milenio.
¿Pero depende de qué, llevarnos mejor que ayer?
Pereciera misterioso que avancemos todos juntos
con estofa indiferente y por caminos distintos…
A todo se va con prisa,
Y aunque vayamos muy juntos, los latidos son sinceros?
¿Se escapará algún suspiro?
¡Queda mucho por hacer, y perdurará el misterio
mientras que avancemos juntos,
arreados por cuatreros!
doctorpoeta