MI VERDAD.
Me siento moralmente obligado a esclarecer datos sobre mi situación personal. Me halaga que crezcan, en progresión geométrica, las solicitudes de amistad y las alusiones a mi aspecto físico, a mi entender, de manera muy exagerada. La verdad es que se reconoce, en general, mi buen tono vital para mi edad, seguramente resultado de la práctica deportiva cotidiana y mi aceptable estado anímico y mental que atribuyo a la estabilidad familiar y profesional y a la constante ejercitacion de las ideas, por mi apego a la literatura, a la salud y a la Parresía.
Sin embargo creo que pueden estar envejeciendo mis neuronas cuando me cuesta dar una espuesta, o es insuficiente, a las barrabasadas de la injusticia, en general, o del sufrimiento de la infancia, en particular.
Antes de comenzar mi poema, cuyo mensaje pretende ser esclarecedor, os recuerdo mi filiación
Nombre : Antonio C Rodríguez Armenteros.
F N: 15 marzo 1948
Profesion: Pediatra y poeta. Sueño realizado. Atiendo por doctorpoeta.
Estado civil: felizmente casado con MARÍA, por cuyo nombre, AMANECE.
Hijos: tres estrellas fulgurantes que se escaparon de un beso.
Nietos: tres luceros más brillantes y lo que les queda por brillar.
SER, SETENTON, ME MOLA
Me conforta
respirar la primavera,
porque, aun, el disfrute
se soporta.
Quiera el sol,
no picar en el vacío
de mis gafas olvidadas.
Acecha el riesgo y
en agil reflejo,se acomodan:
mis ojos,
deslumbrados,
al cobijo de la sombra,
mis zumbantes oídos,
algo menguados,
al gorjeo de alborozo
y mis sufridas posaderas,
al banco duro y salpicado
en el que, la artrosis,
encuentra solaz;
Mientras, el recuerdo
trasciende
y se impone a las ramas crujientes,
a las rendijas de sol
y al intruso
excremento volátil
que se integra
en el gris, sufrido,
de mis canas tolerantes.
Y en mi vista,
cansada como mis pasos,
se reimprime el encuentro
de lo que quise de mí
con lo que soy
y con lo que,
ya, con menos tiempo, pretendo ser
@doctorpoeta