
Dime dónde vas, halcón;
que tu sueño es peregrino.
Yo me desperté del mío,
sin destino al que llegar.
Porque el cielo es tu camino,
quiero recorrerlo yo;
es que en tierra ando perdido.
Cuando me veas remontar,
atempera el aleteo
y planea mientras me esperas,
que, hasta que te vea posar,
un trecho me va a faltar
y, si llego, te habrías ido,
porque tu instinto es cazar.
¡Porque, tu espera es crucial:
quiero ir al infinito,
y me debes de indicar!
Si haces un viraje al suelo,
porque el cetrero reclama,
me halagaría de verdad
que, cuando lleves señuelo,
a tu nido voy a bajar
a ver qué tal tus polluelos
Acallará mis latidos,
el resquemor de uno de ellos,
que si está muy blando el huevo
seguro lo romperá…
COROLARIO
Del majestuoso y temperamental devenir del halcón peregrino, el animal más veloz y calculador del mundo, he aprendido que nunca tendremos al alcance atraer nuestros sueños a la realidad sin antes haberlo tramado. Un plan, tan sagaz como orquestado es imprescindible, no ya para vivir en ellos, sino para entrar y salir, cuando lo pida el motivo.
@doctorpoeta