
Los ojos captan la imagen
y a distancia, poca o mucha,
la mirada selecciona lo captado;
rehuye mirar lo amorfo,
prescinde de lo apagado
y en lo iluminado, goza,
de lo afín o deseado.
Concentra lo disociado
y en el intercambio otorga
y, bien acepta
o bien decide de plano,
remirar para otro lado.
@doctorpoeta