Es obvio que existe una estrategia de seducción en las soflamas del "no me beso porque no me llego" y del "paraíso que viene", cuyo interés es renovar incluso desde la resignación, la esperanza de los atribulados El logro de la satisfacción dejaría sin argumento ciertas proclamas
— Antonio Carlos Rodríguez Armenteros, (@Acnogal32Carlos) May 8, 2023