
¿Podrá volver perengano a levitar por el cielo, donde sueños e ilusiones circulen, en libre vuelo?
¿Y ver reanimar, la brisa, el impulso de la Tierra sobre su eje engrasado, para rotar, día tras día, por la vida y sus amagos?
¿Y que el orden sideral sea quien vuelva a decidir, el rigor de su traslado, vadeando en torno al Sol, de su Sistema, encargado?
¿Pasarán días y años, con sus contras y sus pros; sea de noche o madrugada; guste el monte o bien el mar?
¿Querrá dulzura el amor; la contingencia, reparo; la lucha, compensación y justicia, el maltratado; la vida, mucha ilusión y la muerte, sólo un rato ?
Muchos niños nacerán, que reaviven la alegría.
Con la mente más tranquila, reivindicar la razón y alternar con el tarot (singular superchería, canal de liberación, donde ilusiona el “quizás”, cuando te augura un gran día) es la inigualable opción, para mantenerla activa.
doctorpoeta