CONQUISTA

¡Apareciste, de pronto

y tu asombrosa belleza,

a la tropa enmudeció!

Hacia ti fue mi mirada

en avance explorador;

noté que la percibiste

y mi ambición rebosó.

Aguardé en la retaguardia,

vigilando tu reacción;

con un guiño me indicaste

que cedió tu corazón

 y el galope de latidos,

 hasta mi puesto, llegó.

Tu alma, abierta, entregaste

y avanzando en la vanguardia.

penetró mi corazón.

¡Sabroso  botín de guerra

que repartimos los dos

cuando terminó la fiesta

y el engaste se firmó!.

doctorpoeta

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.