PACIENCIA Y SERENIDAD
Por penitencia, o castigo, de mis sueños carecí; eso me sacó de mí, y lo peor, ¡sin motivo! Ligeramente dormido, prefiero tener desvelo, pues, inquieto y con ronquidos, el castigado es ajeno. Hace poco, en un bostezo, todos los sueños vinieron; ilusorio,…
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